jueves, febrero 16, 2012

A vueltas con los matrimonios

Llevo unos meses desconectada de este blog. ¿Para qué negarlo? Sólo hay que mirar la fecha de los últimos posts para darse cuenta de ello. El listado de obligaciones que me he marcado me apartan de la militancia bolleril y me llevan por otros lares más místicos, etéreos y más en contacto con mi ser superior, elevado. Pero para mí que de tanto estar en ese ser superior me voy a pegar una torta de esas gordas, así que volver a escribir aquí se vuelve el antídoto ideal a mi misticismo.

Además me temo que, tal y como está la nación, es necesario volver a la militancia más beligerante para que no nos tomen por sopa. Cuando aludo a ese "no nos tomen" me refiero por supuesto a ellos, a esos que nos gobiernan desde hace unos meses y no quieren llamar a nuestros matrimonios como tales porque estarían contradiciéndose a ellos mismos.

Tiene tela: ¿Alguien sabe cuántos gays puede haber en el PP? Me juego el cuello a que son muchos, muchísimos, demasiados, para que a estas alturas dejen de hablar de matrimonios. Creo que es necesario que protestemos, que pataleemos y que demos el coñazo hasta la saciedad porque muy capaces son de quitarnos un derecho que ya tenemos adquirido y que tanto trabajo ha logrado conseguir.

¡A las barricadas!

3 comentarios:

Alba Riba dijo...

esperemos que vuelvas para quedarte! :-)

Hormiga dijo...

bienvenida again, y a seguir dando por culo, nunca mejor dicho, jeje!

candela dijo...

Con la de cosas que hay por solucionar y ellos preocupados por imponer su "moral".

Besos